HORROR AL CUERPO

Estructura de la Consciencia, el lenguaje y sus consecuencias

Este libro lo empecè a escribir cuando tenia 23 años creo, una chica me habia bateado por mi timidez de mrd, y me la pasaba leyendo a Lacan recuerdo.
Recuerdo que no entendia del todo el concepto de consciencia, y arranquè graficando lo que podria ser consciencia con un grafo cuadricular en mi pizarra.
Conforme fue pasando el tiempo, y la idea iba a madurando, me daba cuenta de algunos errores que cometia en algunas deficiones como "el yo", "ser consciente" y ese tipo de cosas, asi que redibujaba y redibujaba el grafo de mi pizarra.
No fue hasta que estando totalmente deprimido por el fracaso en el que me encontraba, mirando al techo, llegò a mi una especie de estructura amena para poder explicar con un mapa conceptual como es que nuestro cerebro puede autointerceptar el estado emocional en el que se encontraba, ser consciente de ello (crear una simulacion aproximada de lo percibido en sus vicerales), y cambiar el estado emocional.
Ahì llegò la idea de usar el concepto de recursividad prestada de la programacioòn, asi como una intuicion fuerte que tal vez el responsable sea el lenguaje que hablamos. Es decir, que tal efecto recursivo a modo de bucle infinito sea por causa del simbolo que adoptamos para identificar absolutamente todo lo que nos rodea.

Recuerdo que en ese entonces a ese descubrimiento le puse el nombre de "Tributo de empaquetamiento neurolinguistico", ahora solo le digo "recursividad" y ya.
Y de esa forma me animè a ir recolectando tales graficas que se me ocurrian en un PDF. Pero lo que no me esperaba es que por explicar una idea tenia que explicar otra dia tras de si, y asu vez otra idea, al fina esa cadena de explicaciones y justificaciones obligadas terminaron en ese libro.

Libro que me eh tirado mas de 5 años escribiendo, no porque estoy obsesionado, sino mas bien por procastinador. Y hasta ahora sigo re editandolo cada que tengo tiempo.
Pero estoy 100% seguro que es posible demostrar matematicamente que el lenguaje es el principal causante de ese efecto recursivo que caracteriza a la consciencia.
Una vez que una especie cualquiera, o cualquier cuerpo algoritmico turing completo conciba el simbolo, el simbolo jamas lo abandonarà.

Juan 1:14
-"Y el verbo se hizo, y habitò entre nosotros. Amèn"

15, 14, 13, 12, 11 DIAS...

La idea de morir

Cada vez que se muere una persona cercana a mí, no puedo procesar la idea de estar muerto.
Esta última persona en morir… yo hablé con él en vida real, y me enteré de que los médicos lo iban a operar del cáncer que tenía, pero vieron que estaba hecho un desastre por dentro y simplemente lo cerraron otra vez porque ya no había nada que hacer. Le dieron un mes de vida.
Al principio era secreto. Él pensó que en efecto lo habían operado, pero a los 15 días se enteró de que no le habían hecho nada y quedó destrozado por dentro.
Ahora vivía con cuenta regresiva: 14 días, 13, 12, 11, 10… una semana apenas.
No dormía y preguntaba la fecha a cada rato. Cada segundo que veía pasar en su reloj, el aire se le iba…
No por la enfermedad, sino por el miedo.
Y de repente, he aquí: ya no es. Solo un recuerdo…
No puedo entenderlo. No sé por qué. Es la única idea a la que hasta ahora mi cerebro no se acostumbra.

INDIVIDUALISMO ABIERTO

Como unica alternativa

La imposibilidad de la muerte naturalmente se debe a que es imposible simular un modelo interno de “no ser”, de la misma forma que intentar simular el estado de “no ver” de los ciegos. Ellos no ven color negro u oscuro; simplemente el color no existe.
Lo más cercano a un intento de simulación que pude hacer con los ciegos es imaginarme no tener cabeza; de esa forma, la tentativa de usar el color negro desaparece, pero aun así es imposible.
La muerte es una imposibilidad algorítmica para una simulación interna.
El peso de la muerte solo lo sienten los vivos, pero los que han fallecido, por su misma naturaleza, no.
Por lo tanto… siempre se es, nunca se no es.
Porque para “no ser” se necesita de un sistema base que represente ese estado de no ser, pero eso es imposible.
El ser humano, o el colectivo humano con consciencia, siempre se es al unísono. No existe individualismo cerrado, porque para ello se necesita de un proceso medio entre ser y no ser, pero no existe tal puente: o es lo uno o es lo otro.
La fatalidad o el error de simulación de nuestro cerebro mata el individualismo cerrado y, al mismo tiempo, la falta de núcleo o sistema centralizado para el efecto del yo alude solo a una sola cosa…
El individualismo abierto.

Y EL VERBO SE HIZO CARNE

Juan 1: 14 (Reina-Valera 1960): Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad.

HORROR ONTOLOGICO EXPERIMENTAL

Estuve pensando en esto mucho tiempo...

Imaginaba un horror ontológico de la siguiente manera.
En una base de investigación nuclear ocurren muchos experimentos peligrosos, como en el CERN. Un día, después de un experimento que comisionó partículas a la velocidad de la luz, surgió una singularidad de la que nadie se dio cuenta al principio. De hecho, la primera víctima fue el simple personal de limpieza: don Jorge.
Don Jorge vio a lo lejos, en una esquina del edificio, algo muy raro, pero al mismo tiempo no había nada. Esa esquina en particular se veía extraña, como si dos espejos se cruzaran; se veía la esquina fracturada o doblada, como el glitch en un videojuego que hace que ciertas cosas estén fuera de cuadro sin encajar.
Pensó que tal vez estaba con sueño. Al otro día sintió miedo al pasar por esa esquina, pero una voz en su mente le decía que no avisara. Conforme pasaban los días empezó a sentir ansiedad, alucinaciones; decía sentirse como 300 personas a la vez, o que él ya no era y era al mismo tiempo.
Don Jorge fue retirado y, para ese punto, ya todos se habían percatado de la anomalía, activando el sistema de urgencia absoluto y cercando la zona hasta unos 300 metros a la redonda. Al personal que se vio expuesto a esa anomalía le sucedió exactamente lo mismo.
Los doctores no podían acercarse a tal anomalía para no perder la cordura y así intentar averiguar qué rayos era eso y si era posible darle alguna solución. Concluyeron que podía deberse a una grieta adimensional, generando una especie de efecto de geometría no euclidiana, y que podía arreglarse con otro estallido nuclear de átomos específicos para que así se cierre tal grieta.
Sin embargo, lo aterrador no era eso, sino que parecía tratarse de un ser superinteligente, ya que las víctimas, como don Jorge, sin estudios superiores, empezaban a parlotear fórmulas físicas y matemáticas supercomplejas, o a recitar libros de literatura enteros sin cometer ni un solo error. Además, parecía ser todo un ajedrecista, ya que parecía ordenarles a las víctimas qué cosas decir para que los jefes a cargo de la situación no hicieran estallar el lugar.
Como por ejemplo, decían cosas específicas de la vida privada de ellos, de los doctores, problemas personales con sus esposas y familias. Cosas que nadie podía saber.
Pero no era nada, ni nadie detrás de esa grieta: ni una superinteligencia ni nada por el estilo. Era solo puro ruido probabilístico de alta dimensionalidad, teniendo todos los escenarios posibles. La grieta actúa como un cuello de botella, que al pasar todo ese ruido probabilístico de alta dimensionalidad por ahí, se acopla percibiéndose como superinteligencia avanzada, como si fuese un chatbot de una IA superavanzada.
Como un río que representa todo ese caos probabilístico, representando todos los escenarios posibles, pero que al abrir un pequeño canal en algún lado del río, el agua entra por el canal percibiéndose armoniosa, fluida, calmada y en orden.